Guía práctica
Cómo Preparar Tu Primera Consulta con un Abogado
Qué llevar, qué preguntar y cómo ordenar tu situación para aprovechar la primera conversación con un abogado.

Agustín Zamarro Mogarra · Abogado
Publicado el 8 de septiembre de 2026 · 3 min de lectura

En esta guía
Una primera consulta sirve para dos cosas: que usted entienda en qué situación está y que decida, con la información delante, si quiere hacer algo y qué. No hace falta llegar con el caso resuelto, pero sí ayuda llegar con la documentación ordenada y las dudas escritas.
Empieza por tu objetivo
Antes de nada, conviene tener claro qué le gustaría conseguir. No es lo mismo querer recuperar un dinero que querer cerrar un asunto cuanto antes, aunque sea cediendo en algo. Tampoco es lo mismo un divorcio en el que hay acuerdo que uno en el que no lo hay.
Ese objetivo condiciona la estrategia entera, y muchas veces cambia después de la primera conversación, cuando aparecen consecuencias que no se habían tenido en cuenta. Decirlo en voz alta al principio ahorra tiempo.
Anota tus preguntas
Es normal salir de una consulta y darse cuenta de que se olvidó justo lo que más preocupaba. Una lista breve, escrita en el móvil o en un papel, lo evita.
Algunas preguntas que casi siempre merece la pena hacer:
- ¿Qué plazo tengo y desde cuándo cuenta?
- ¿Qué escenarios son razonables en un caso como el mío?
- ¿Qué tengo que hacer yo y qué hace el despacho?
- ¿Cuánto puede durar esto, más o menos?
- ¿Cuánto va a costar y qué incluye ese presupuesto?
- ¿Qué pasa si pierdo? ¿Puede haber condena en costas?
Prepara la documentación
Lo que hay que llevar depende del asunto, pero la regla general es sencilla: todo lo que esté por escrito y tenga fecha.
- Laboral: contrato, últimas nóminas, carta de despido, vida laboral y cualquier comunicación de la empresa.
- Penal: la citación o la notificación que haya recibido, el atestado si lo tiene y los datos del juzgado y del número de procedimiento.
- Familia: libro de familia, sentencia o convenio anterior si lo hay, y una idea aproximada de ingresos y gastos de ambas partes.
- Civil y contratos: el contrato firmado, la escritura, los recibos y el intercambio de mensajes o correos con la otra parte.
- Administrativo: la resolución completa, con el sello de notificación y la fecha en la que la recibió.
Si no encuentra algo, tampoco pasa nada: es preferible venir con lo que hay a retrasar la consulta. Buena parte del trabajo inicial consiste precisamente en localizar lo que falta.
Trae también las fechas
En derecho, las fechas mandan. Un despido tiene veinte días hábiles para la papeleta de conciliación; un recurso administrativo, el plazo que indique el pie de recurso; una herencia, plazos fiscales propios.
Por eso, aunque no recuerde los detalles, intente precisar cuándo ocurrió cada cosa y, sobre todo, cuándo recibió cada notificación. Es el dato que más condiciona lo que se puede hacer.
Qué esperar de la consulta
Una primera consulta razonable termina con tres cosas claras: qué le está pasando en términos jurídicos, qué opciones tiene y qué decisiones dependen de usted. Lo que no puede darle nadie es una garantía de resultado. Un abogado que le asegure que va a ganar antes de leer el expediente le está diciendo lo que usted quiere oír, no lo que necesita saber.
Si después de la conversación quiere pensarlo, es perfectamente legítimo. Conviene salir con el presupuesto por escrito y con los plazos apuntados.


