El derecho penal es la especialidad del despacho y el área a la que se dedica la mayor parte del trabajo diario, desde la asistencia al detenido hasta el recurso ante el Tribunal Supremo.
Un procedimiento penal se decide muchas veces en sus primeras horas: en la declaración ante la policía, en la comparecencia del juzgado de guardia o en la elección de qué prueba se pide y cuándo. Por eso conviene hablar con un abogado antes de declarar, y no después.
El despacho interviene tanto en la defensa de la persona investigada o acusada como en la acusación particular de quien ha sufrido el delito. En ambos casos el trabajo empieza por leer el procedimiento entero, explicar en qué situación real se está y qué salidas existen: archivo, conformidad, juicio o recurso.
Agustín Zamarro es abogado del turno de oficio penal y de violencia de género en los Colegios de Abogados de Guadalajara y de Alcalá de Henares, y en su primer año de ejercicio llevó un asunto penal en casación hasta el Tribunal Supremo.